miércoles, agosto 17, 2005

Cambia, todo cambia....

Hay ciertos lugares que extraño
Quizás sean ciertas situaciones las que extraño
Pero me encantaría volver a sentirme como cuando pendejo.
Cuando leía Disco duro mil veces al día.
Me encantaría volver a escribir mas claramente, sin tanto punto aparte, sin ideas perdidas.
Me encantaría comer pan con mermelada de mora todo el día viendo los supercampeones por televisión.
Me encantaría no tener más preocupaciones que comerme la colación en el primer o segundo recreo.
En mi casa ya nadie se preocupa por nada, las cosas están y pueden estarlo por mil días y nadie se entera.
Ya no hay almuerzos en familia los domingos, ni pan amasado los inviernos.
Hay muchas cosas que se perdieron, incluyendo a Don francisco cambiado estratégicamente por su clon femenino.
Nada tiene que ver sábado gigante en esto, pero cuando yo comía pan amasado, cuando pendejo, veía a don francisco, de ahí la asociación mental.
Cambia todo cambia, decía la violeta.
Y si todo cambia?
Que yo cambie no es extraño.
No me pidan cosas que se que no voy a hacer.
Soy sincero y les diré que no las haré.
No me pidan cosas, porque en estos días todo el mundo pide mucho y nadie entrega nada.
Y si me piden algo que se que no haré, se sentirán defraudados.
Es extraño.
Aun en mi mezquindad, pienso en ustedes.

4 comentarios:

Catalina Pimentel dijo...

debes extrañar lo mismo que mi bro supongo. rl festival de los robots... leono, ... y más. el vegador (8) la ra la la

Lo de Verdad dijo...

no te pido nada ya? pero te digo una cosa? escribes precioso. lo que escribes y como se siente eso. de verdad es precioso. gracias por dejarte leer

kiantei Castor dijo...

2 Alcances:

Primero:Cambia todo cambia lo decía la Sosa no la violeta. Bueno, en fin, un detalle.

Segundo: Si de algo le sirve de consuelo, tiene a la vuelta La Casa del Castor a su libre albedrío y disposición, no será lo mismo, pero algo de lo de antaño se huele. ¿Onofre?

Anónimo dijo...

"Cambia todo cambia" no lo dijo ni la Violeta ni la Sosa: el tema es del compositor chileno Julio Numhauser, miembro fundador del conjunto Quilapayún en el que permaneció por muy poco tiempo, búsquenlo en google. Es gracioso que yo -uruguaya- le esté explicando esto a dos chilenos.(Otro dato para no cometer más errores: Mercedes Sosa es solamente intérprete, no escribe canciones.)
El texto también me encantó, aunque nunca me gustó mucho Don Francisco. La mermelada de moras la probé una sola vez (en Chile) y me encantó, acá en Uruguay no se consigue, es una pena. Bah, pero independientemente de lo que a uno le guste o no lo que el autor extraña, está bueno como se expresa el estado de nostalgia.
Bueno, ya me extendí mucho. Hasta lueguito.